Arxiu de la categoria: El poema

Poema Koldo mirador

MIRADOR

Poema Koldo mirador

Fotografía: Paqui Navarrete                                   Poema: Koldo Pla

 

Sin estridencias ni hazañas imposibles,

sin riesgos al límite ni escaladas de nivel supremo,

basta un promontorio sobre el valle

para alzar lo cotidiano sobre sí mismo

y respirar con fruición la vida.

 

Abrigarse un poquito,

apoyar en un bastón el paso

sin descomponer el gesto y la sonrisa,

corresponder al amable saludo,

sentirse hermanado con la tierra.

 

Ella será, al fin y al cabo,

la postrera compañía. Vayamos

habituando nuestro paso

al verde roce de su piel húmeda,

al ocre abrazo que, amante,  nos ofrenda.

tatiana ortiz poema amado

Espérame por la mañana

tatiana ortiz poema amado

Espérame por la mañana

En esta nueva mañana de mi vida

Aún en la madrugada del día

Espérame allí, en mi corazón palpitante,

En mi mente inquieta, espérame que llego para que me aclares todas mis dudas y  llenes todas mis necesidades

 

Espérame en la mañana

Mi amor primero y verdadero

Creador de todas las cosas en mí

Primera estrella de la mañana

La más grande, la más digna, la más auténtica.

 

Espérame en la mañana

Antes de consumir alimento,

Busca el alimento del alma;

La palabra, sí, la palabra que resuma verdad y amor.

Llévame contigo como si llevaras la más preciada joya, cuyo valor no tiene comparación, Tatiana.

Guardaré tus palabras como quien guarda a su ser más querido, tu padre o tu hijo.

Como quien guarda  su salvación con la mejor de sus acciones.

 

Te esperaré en la mañana

Con una muchacha llamada Esperanza

Quien todo te lo ha entregado

Su voz y su aliento, en definitiva su tiempo

Cuyo dueño abrirá caminos con la elevación de su voluntad

 

Vengo de un largo viaje, siempre dedicado, siempre verdadero, por ti y solo por ti.

Poema Koldo los peregrinos

PEREGRINOS

Poema Koldo los peregrinos

Fotografía: Paqui Navarrete                                  Poema: Koldo Pla

La noche metálica os atrapó en vuestro viaje,

selló para siempre vuestro paso firme, vuestro andar decidido.

Se ha incendiado el aire a vuestra espalda.

Atrás dejáis Sodoma

encendida en castigo de azufre, en lava volcánica

sobre la cuenca que abandonáis con prisa, sin volver la vista,

recordando a Edith, la mujer de Lot.

 

Mira sorprendido el rocín las llamas y se aleja el asno,

obediente a su montura, tras la joven que flamea su pañuelo

y su cabellera, en diálogo nervioso y ligero.

Alza su cabeza el perro. ¿Ladra al aire incendiado

o a los desalineados pájaros que dormitan en el tendido eléctrico?

¿O son, quizás, los brazos doloridos en que fueron crucificados?

¿O realmente gorjean y tratan de aliviar

las cruces que cargan los peregrinos?

 

Caminad, huid, cabalgad, volad,

asnos, perros, peregrinos, pájaros,

el amanecer ya llega.

tati1

Que seas mi universo

tati1

Que seas mi universo

Que seas todo lo que me rodea

Abre mi mente, abre mi corazón

Que seas el mar que invade la alameda

El mar que empuja todas las cosas

 

Que seas mi universo

El primer pensamiento de la mañana

El alba que el sol perfila en el horizonte de mi conciencia

Que seas mis pies y mis manos

Todo lo que toque sea bendecido por ti

Todos los caminos que recorra que me lleven a ti

 

Que seas el perfume de mi casa

Que inunda toda la estancia verdadera

Que seas mi deseo de vivir y dedicar mi palpitar a tu existir

Que todo lo que me inspire provenga de ti

Como suave brisa de la mañana llegas y calmas los sentidos perdidos

Que yo sea para ti tu mano izquierda, la que construimos reuniendo los pedazos de mi quebranto

 

Que yo sea para ti un timón que diriges al muelle de un puerto eterno, en las estrellas ubicado

La esencia que procede de la ambrosía probada

La más hermosa fase de la luna que abarca tu reflejo

Que yo sea motivo para tu alegría, para tu satisfacción, para tu orgullo en un alto listón que deseo alcanzar.

 

Que yo sea para ti la mejor versión de mi misma, la más feliz, la más humilde y la más entregada por amor.

Que yo sea en la angustia la más fiel y en la tristeza la más sabia.

Que todos mis errores sean perdonados por ti, en mi debilidad.

 

Que seas mi universo

Que todos mis poros cuenten de ti

Palabras  de belleza inalcanzable

Estudiadas por todos los eruditos

Descifradas por los puros de corazón solamente.

Poema Koldo la pareja

LA PAREJA

Poema Koldo la pareja

Fotografía: Paqui Navarrete                       Poema: Koldo Pla

Hay un halo de misterio

que la luna expande y estampa en la arena

donde las sombras se invierten:

dubitativa la de él –¿a dónde va, de dónde viene?-

tras una figura aparentemente firme;

la de ella segura, tan segura que se diría lo único real

tras un espectro de espuma y agua.

 

Imaginemos que él dice: “Vamos”.

Imaginemos que ella contesta: “Mi mundo es éste”,

y esperamos su transformación inmediata,

la conjunción de sus piernas,

-desde la cintura hasta la aleta

desaparecido el sexo tras la coraza de escamas-.

 

Supongamos que ella no existe

y él la imagina. Quizás un día fue

y él no se resigna al vacío.

Quizás nunca existió y él la crea

cada noche de luna, al borde de la playa firme,

en la orla onírica del agua,

traspasada por igual de sombra y muerte,

habitada por igual de luz y vida.

 

Imaginemos que es ella quien lo creó a él

compacto, real, explicable,

para asir su mano

y suspender en ella la ilusión

de su propia existencia.

Poema Koldo Grito al cielo

GRITO AL CIELO

Poema Koldo Grito al cielo

Fotografía: Paqui Navarrete                      Poema: Koldo Pla

Es un grito y sale de la tierra, del mar,

del todo y de la nada.

Es un grito al cielo

y a los cinco continentes, uno en cada dedo.

 

Es una mano que se alza

con todos los dolores de la tierra,

con todos los odios,

con todos los holocaustos.

 

Ningún dios tirará de ella, hacia lo alto,

por no ver las raíces inhóspitas de su creación;

por no ver el fruto de sangre que arrastra

el cerebro humano,

el corazón insensible de la tierra.

 

No conviene accionar el zoom de la masacre,

acercarse y observar los muertos con detalle,

ni contarlos por lágrimas vertidas,

por palabras destruidas, por viudas,

por huérfanos.

 

No. Es mejor contar los muertos a distancia,

mejor contar los muertos por muertos

que por vivos

Poema Koldo Ibañeta

IBAÑETA

Poema Koldo Ibañeta

Fotografía: Paqui Navarrete                                               Poema: Koldo Pla

Nunca el verde, a la sombra de la cruz, fue verde

ni azul el cielo habitado de sombras,

fantasmas de la historia,

espíritus que danzan por las cumbres de Girizu y Astobizkar

esqueletos que preñan laderas y valles,

el gran Roldán,  los doce pares de Carlomagno.

 

La campana hiende la niebla

llamando a los peregrinos,

hoy vida donde antaño habitó la muerte

– Gartxot, el bardo de Itzaltzu, apaga la garganta de Mikelot, su hijo,

obligado a cantar con los frailes de Orreaga-.

 

Refracta la luz en la pizarra sin penetrar en la tiniebla del templo,

tenebrosa sucesión de historias anónimas

agazapadas a la sombra de tantas cruces.

Nunca supieron si el tañer de la campana

era mano tendida en la gélida noche

o queja lastimera de tantos caminos truncados,

de tantas almas consumidas

en el eterno holocausto de los dioses.

poema koldo farolillos

FAROLILLOS

poema koldo farolillos

Fotografía: Paqui Navarrete                       Poema: Koldo Pla

Los humildes farolillos encienden la noche,

se elevan al calor efímero de los sueños

que los impulsan

-delicada esperanza inflamable

que atrae todas las miradas-.

 

Mientras la oscuridad nos traga

vamos proyectando perecederos farolillos

que, a veces, nos sobreviven.

 

Quizás alguno tome un rumbo inesperado,

quizás desaparezca de nuestras pantallas,

quizás se estrelle en un lugar ignoto.

Enviaremos entonces los equipos de rescate,

los expertos en tragedias,

en busca del último deseo encerrado en la caja negra,

en busca de restos del frágil fuselaje

y algún trocito de esperanza calcinada.

Quizás un día, antes de morir,

el farolillo incendie la tierra.

 

Mientras persista su luz, miremos hacia arriba.

poema tatiana gitana

Esto es lo que soy: una historia de amor inacabada

poema tatiana gitana

Porque me amas no me dejaras
Inusitada y completamente desolada,
a oscuras, sin tu luz
Porque eso es lo que soy una larga historia
de devoción y dedicación
inacabada, sin te quieros, ni caricias.
Y no cambio de tema porque te sueño entre lunas de papel crepe;
sueño tu trajinar lento y agitado como cumulus nimbus que surca los cielos de mi pasado
Esto es lo que soy: flor herida en el jardín
Que arrancaste por su tallo,
sin pensar que si amas algo bello debes dejarlo permanecer,
y vivir su propia historia
Esto es lo que soy: el reflejo de tus pupilas cuando me miras
contándome murmullos de ríos internos
Que platican de un camino por dos soles iluminado
Y de unas infinitas gracias
Esto es lo que soy: gitana que danza bajo una estrella
Negra por fuera, blanca por dentro,
pintada la sonrisa de mariposa que por gracia no alza el vuelo
Destellos del ayer, que viven en mi hoy
Duerme muchacha gitana que los payos no te molestarán mañana.
Sosiégate que ya todos viven en el hoy de tu querer
No te dejarán ni te abandonarán los justos de este lugar

Poema Koldo escalera

ESCALERA

Poema Koldo escalera

  Fotografía: Paqui Navarrete                                                         Poema: Koldo Pla

 

Vacío en el vacío,

tal vez el limbo tras la luz postrera.

Nadie sube ni baja,

¿por qué te multiplicas,

trinidad con destino

a la más luminosa de las nadas?

 

Espero sin embargo. Una mano, tal vez,

asida a la cinta, te dé la vida.

Tal vez un pie se atreva a mancillar

el peldaño que ayer anidara la huella

de un espíritu puro.

¿O serán tres los pies y los espíritus?

 

Te miré indiferente e intranquilo:

¿Recibiré tan solo una respuesta

a todas mis preguntas? ¿O serán tres respuestas

a la única pregunta que nadie planteó?