ORACIÓN DE LLUVIA
Fotografía: Paqui Navarrete Poema: Koldo Pla
Ni el suburbano paisaje
ni el momento,
ni el suelo embarrado ni la lluvia
llaman a la contemplación.
Nunca un monje elegiría este espacio
y este instante
para detener el tiempo y arrancar un rezo a la tierra húmeda.
¿Quién haría un templo de un paraguas,
unidas las manos,
el cuerpo altivo, sereno el gesto,
un pie dispuesto al vuelo
-ave zancuda en la marisma-
todo él oración de lluvia en medio de la calle?
Si alguien lo hiciera,
si ello fuera posible,
deberíamos confiar en ese hombre.